Ecología en Brasil

Hablar de ecología en el país continente que más de cerca sufre la deforestación amazónica puede ser demasiado pretencioso. Sobre todo, para un blog que va más que nada de lecturas. Es más asequible y más coherente comentar brevemente lo que he podido constatar de primera mano en mi reciente viaje, apoyándome además en fotos de textos vistos allí.

La verdad es que viajando desde Pantanal (sur oeste de Brasíl, cercanos a Paraguay) hasta Rio de Janeiro, los diferentes guías que nos acompañaron en cada zona no dejaron de insistir en la observación de pequeñas normas que ayuden a conservar su impresionante naturaleza.

El trabajador de la hacienda de Pantanal nos confirma que cada invierno llueve menos (agosto es invierno en Brasil) y que el río cada vez está más bajo (para los valores de un rio brasilero: si viera el Llobregat se moriría de risa. Aún y así, impresiona ver que desde el nivel actual del agua hasta la huella dejada por niveles anteriores hay casi tres metros de diferencia)

El guía de un paseo haciendo snorkel en un río de aguas transparentes de verdad (visibilidad de sesenta metros, los que bucean me entenderán), sin dejar de dar instrucciones (no toquéis el fondo) nos recuerda de primera mano los castigos del calentamiento global. El número de turistas que pueden acceder a esas aguas al día está limitado, y aunque el neopreno da suficiente flotabilidad, es obligatorio el uso de un chaleco flotador para no poder descender (tampoco es necesario, a nivel de superficie se ven maravillas y el fodo está apenas a un metro en la mayor parte del recorrido)

Incluso el guía de Río, que apenas nos llevó del hotel al aeropuerto, opinaba que la producción de etanol consume demasiada agua, un bien escaso.

Me ha impresionado la conciencia hacia la conservación de la naturaleza de los brasileros que he podido conocer en este viaje. Y me ha impresionado que en cada playa, o al inicio de cada camino, hubiera recordatorios de las normas mínimas. Por ahora, pese a algunos plásticos en el agua de las calas más concurridas por barcos de turistas y algún francesito irresponsable dejando colillas en medio de un parque natural, parece que hay una parte del país que permanece a salvo. Que dure así mucho tiempo va en bien de todos. También en el tuyo.

Os traduzco el cartel que más me gustó, visto en una playa de Ilha Grande :

En esta playa

Nada se tira si no son fotos

Nada se deja que no sean huellas

Nada se mata a no ser el tiempo

También me gusto mucho el cartel que en los aeropuertos recuerda a los turistas inconscientes que querer llevarse un pájaro (en ese caso, un papagayo) puede acabar con el turista entre rejas …

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    2 respuestas a Ecología en Brasil

    1. Estoy de acuerdo en que los brasileños estan muy en contacto con el medio ambiente. CReo que O Globo realizaba campañas pro ecologia, hace ya más de 20 años

      País muy especial Brasil…

    2. El cartel de NADA es fantastico! que ganas tengo de veros…

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