El mapa y el territorio, la última novela de Houellebecq

El mapa y el territorioEl último (hasta la fecha) libro de Michel Houellebecq me ha sorprendido muy gratamente. “El mapa y el territorio” contiene esa visión crítica y mordaz de la sociedad a la que nos tiene acostumbrados el francés, pero más que vomitarnos bilis a través de sus páginas, la destila en dosis más asumibles, más sutiles y por ello más profundas. Bueno, hablar de sutilezas para describir a Houellebecq es una tontería, pero me conformo si queda clara la diferencia de escala (hablando de mapas) respecto a sus obras anteriores.

El mapa y el territorio es una muy buena novela donde los personajes reflexionan  acerca del arte, del trabajo, de cómo nos organizamos en lo laboral, de las relaciones entre nosotros, del crecimiento personal… Esta vez, Houellebecq se da el gusto de aparecer en su novela como un personaje más, parodiándose y enseñándonos que pocas cosas son más sanas como saber reírse de uno mismo.  Una lectura ágil, una muy buena construcción de personajes, una trama interesante que se dispara al final del relato, no es extraño que esta novela recibiera el premio Goncourt ni que esté entre los mejores libros del año.

En el otro lado, el libro recopila algunos de los tics habituales del autor: reparte mamporros a lo que le parece hipócrita (en este caso, el mundillo artístico); sus personajes son incapaces de relacionarse fácilmente con otros, se ríe a mandíbula batiente de los que se supone que controlan la escena…

Algunos fragmentos que me han parecido especialmente interesantes. Los primeros por lo absurdo que le parece al protagonista la organización social en torno a lo laboral. Y a cómo cada uno de nosotros decide orientar precisamente eso, su vida a través del trabajo. Como curiosidad, mencionaros que estoy leyendo ahora “¿Eres imprescindible?” de Seth Godin, que tiene ciertos puntos de conexión con la visión del personaje principal del libro sobre este tema, salvando las distancias…

Por lo que había podido observar, la existencia de los hombres se organizaba alrededor del trabajo, que ocupaba la mayor parte de la vida, y se realizaba en organizaciones de dimensión variable. Al final de los años de trabajo de abría un periodo más breve, marcado por el desarrollo de diversas patologías. Algunos seres humanos, durante el período más activo de su vida, intentaban además asociarse en microagrupaciones, denominadas familias, cuya finalidad era la reproducción de la especie, pero estas tentativas, casi siempre, daban un brusco viraje por motivos relacionados con la “naturaleza del tiempo”.

¿Qué es lo que define a un hombre? ¿Cuál es la primera pregunta que se le hace a un hombre cuando quieres informarte de su estado? En algunas sociedades le preguntan primero si está casado, si tiene hijos; en las nuestras, se le pregunta en primer lugar su profesión. Lo que define ante todo a un hombre occidental es el puesto que ocupa en el proceso de producción, y no su estatuto de reproductor.

Sobre el consumismo sin sentido:

Es brutal, ¿sabe usted?, terriblemente brutal. Mientras que las especies animales más insignificantes tardan miles, a veces millones de años en desaparecer, los productos manufacturados son desterrados de la superficie del planeta en unos días, nunca se les concede una segunda oportunidad, no les queda más remedio que sufrir, impotentes, el diktat irresponsable y fascista de los responsables de las lineas de producción, que naturalmente saben mejor que nadie lo que quiere el consumidor, que pretenden captar en él una espera de novedades, que lo único que hacen en realidad es transformar su vida en una búsqueda agotadora y desesperada, un vagabundeo sin fin entre lineales eternamente modificados.

Y cómo no, sobre religión:

La intervención de la Iglesia  era mucho más legítima en el caso de un entierro que en el de un nacimiento o una boda. Allí estaba perfectamente en su elemento, tenía algo que decir sobre la muerte; sobre el amor, ya era más dudoso.

Si te interesa el libro, échale un ojo a esta reseña de Jordi Corominas, muy recomendable

Si te gustó, ¡compártelo!

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>