Las respuestas del Buda de los suburbios

Uno de los libros que han caído en vacaciones es “El Buda de los suburbios ”, de Hanif Kureishi .

Muy recomendable. Hilarante a ratos, descarnada en ocasiones, precisa y sarcástica en la descipción de los personajes y las relaciones que les unen y distancian. Al mismo tiempo, la novela retrata el Londres de los 70 y sus movidas que buscan ser underground o no ser.

Cayó en vacaciones y viene a cuento ahora. Enfrentarme de nuevo a la vorágine laboral después de un par de semanas de paz me lleva a rescatar la siguiente cita del libro. Pertenece al padre del protagonista de la novela, al que un arranque filosófico deja sentado en un budismo de salón que le reporta el reconocimiento de algunos que buscan respuesta en cualquier parte. La primera frase es la que he decidido observar en mis horas laborables, pero no la última (aún, por ahora).

Es el esfuerzo lo que te está destrozando. No puedes hacer un esfuerzo para tratar de enamorarte, ¿verdad que no? Y hacer un esfuerzo por hacer el amor conduce a la impotencia. Déjate guiar por tus sentimientos. Todo esfuerzo no es más que ignorancia. Existe una sabiduría innata. Haz sólo lo que te plazca.

El hijo ve bastante ridícula la pretensión de su padre y no deja de sorprenderse de sus pequeños éxitos, que acaban teniendo una explicación mundana:

Yo siempre había creído que, en Londres, la historia de gurú de papá acabaría agotándose, pero por lo visto nunca le iba a faltar trabajo mientras la ciudad estuviera repleta de gente solitaria, desdichada e insegura que necesitaba orientación, apoyo y consuelo.

Lo que me lleva una vez más al debate mantenido en ocasiones con diferentes amigos: la búsqueda de un equilibrio entre lo personal y lo profesional, lo íntimo y lo público, lo que tenemos y lo que queremos, lo que buscamos y lo que obtenemos, requiere necesariamente de ciertos ingredientes emocionales (léase religiosos para unos, léase filosóficos para otros, místicos para los menos) pero también de un raciocinio que nos permita estar alerta ante mucha charlatanería, ante vendedores de motos usadas. No es tan complicado irse dejando por el camino lo que no nos aporta gran cosa, pero hay que empezar por uno mismo. Como me dijo Joaquín Reyes una vez, “hay almacenes enteros, naves enormes de tontuna por ahí

Si te gustó, ¡compártelo!

    2 respuestas a Las respuestas del Buda de los suburbios

    1. Pingback: Cuestión de credibilidad | Lo que voy leyendo

    2. Pingback: El álbum negro de Hanif Kureishi | Lo que voy leyendo

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>